Sal para cloración salina y descalcificadores
Sal especial para cloradores salinos en sacos de 25 kg, limpiadores de célula y productos antical para proteger el equipo del agua dura. Todo lo que necesita una piscina con electrólisis. Envío gratis desde 200 € en península.
Qué sal necesita un clorador salino
La sal del clorador no es la de cocina ni la de deshielo. Debe ser sal apta para electrólisis: cloruro sódico de alta pureza, sin yodo, sin antiapelmazantes y con muy pocos metales, porque cualquier impureza acaba en la célula o mancha el vaso. Se vende en sacos de 25 kg pensados para piscina, con la pureza en el envase. Aquí tienes la sal y los productos que protegen el equipo del otro problema de nuestra zona: la cal.
- Calcula cuánta sal necesitas. Multiplica el volumen de la piscina por la concentración que pide tu clorador (entre 4 y 6 kg por m³ según la marca). Para 40 m³ y 5 kg/m³, 200 kg: ocho sacos. Redondea al alza: siempre se pierde algo.
- Elige la sal por pureza. Cuanto más alta (99 % o más), menos sedimentos y menos limpiezas de célula. Si el saco indica «apta para electrólisis», bien.
- Añádela bien. Con el clorador apagado y la filtración en marcha, reparte los sacos por la piscina y cepilla hasta que se disuelva (24 horas). Después enciende el clorador y comprueba la lectura.
- Protege la célula de la cal. Con agua dura, el antical al inicio de temporada y una limpieza de célula con producto específico cuando veas depósitos blancos alargan mucho su vida.
- Repón solo lo que se pierde. La sal no se consume: sale con los lavados de filtro y las salpicaduras. Normalmente uno o dos sacos por temporada.
Descalcificadores y antical: cuál te hace falta
Con «descalcificador» se llaman dos cosas distintas. Por un lado, los productos antical y limpiadores de célula: líquidos que evitan que la cal precipite en paredes, filtro y placas del clorador, o que la disuelven una vez formada. Son el mantenimiento normal de una piscina con agua dura y se usan una o dos veces por temporada. Por otro, los equipos descalcificadores de intercambio iónico, que ablandan el agua de llenado antes de que entre en la piscina; tienen sentido con agua de red muy dura y rellenos frecuentes. En la mayoría de piscinas privadas basta con el producto. Si dudas, dinos qué dureza tiene tu agua y te decimos qué conviene.
Marcas y formatos
La sal la servimos en sacos de 25 kg y en palés completos para comunidades, siempre apta para electrólisis. Los limpiadores de célula y antical son de AstralPool, Zodiac, Hayward y BWT, fabricantes de los propios cloradores. Si buscas el clorador, lo tienes en cloradores salinos; y los recambios de célula, en recambios de cloradores.
Preguntas frecuentes sobre sal y cal
¿Cómo se envía la sal?
En palé, por agencia, hasta el portal o la puerta de la finca (no se sube ni se reparte por el jardín). Envío gratis desde 200 € en península. Si necesitas muchos sacos, pídenos precio por palé completo.
¿Puedo usar sal de deshielo o sal marina?
No es buena idea. Llevan impurezas, metales y aditivos que ensucian la célula, manchan el revestimiento y pueden alterar el color del agua. El ahorro frente a la sal de piscina no compensa el riesgo.
¿Cómo sé que la célula tiene cal?
Se ven placas o depósitos blancos entre las láminas, el equipo avisa de baja producción o de poca sal aunque la sal esté bien, y el cloro no sube. Muchas células son autolimpiantes por inversión de polaridad, pero con agua dura acaban necesitando limpieza.
¿Cómo se limpia la célula?
Se desmonta, se sumerge en el limpiador de células (o en una dilución de ácido siguiendo las instrucciones del fabricante) hasta que desaparecen los depósitos, se aclara con agua y se vuelve a montar. Nunca rasques las láminas: el recubrimiento es lo que hace que funcione.
¿La sal baja o sube el pH?
La sal en sí no lo cambia. Lo que sube el pH es la electrólisis. Por eso una piscina salina necesita reductor de pH, a mano o con un regulador automático, y por eso el antical es un buen aliado: la cal precipita más cuando el pH se dispara.


























