Sauna de infrarrojos o de vapor: cuál elegir para casa
Si dudas entre una sauna de infrarrojos o de vapor, la diferencia está en cómo calientan. La de infrarrojos calienta tu cuerpo directamente con el aire a unos 40-60 °C; la de vapor, que es la sauna finlandesa de toda la vida, calienta el aire a 70-90 °C con una estufa y piedras. Eso cambia la sensación, el consumo, la instalación eléctrica y el tiempo que tardas en poder entrar.
Antes de nada: qué llamamos sauna de vapor
En nuestra tienda, la sauna de vapor es la sauna finlandesa: una cabina de madera con una estufa eléctrica y piedras volcánicas. Al echar un cazo de agua sobre las piedras sube un golpe de vapor que hace que el calor se note más. El resto del tiempo el ambiente es seco.
No es un baño turco o hammam, que trabaja a menos temperatura, con la humedad casi al 100 % y con un generador de vapor en una cabina estanca. Si buscas eso, es otro producto. Las saunas finlandesas de las series Zen y Sense de France Sauna traen la estufa Harvia y las piedras incluidas.
Diferencias entre sauna de infrarrojos y de vapor
| Infrarrojos | Vapor (finlandesa) | |
|---|---|---|
| Cómo calienta | Paneles que emiten radiación infrarroja y calientan el cuerpo | Estufa que calienta el aire y las piedras |
| Temperatura habitual | 40-60 °C | 70-90 °C |
| Ambiente | Seco | Seco, con golpes de vapor al echar agua |
| Espera hasta poder entrar | Unos 10-20 minutos | Unos 30-45 minutos |
| Potencia en nuestros modelos | De 1,9 a 3,2 kW | De 3,5 a 6 kW |
| Sensación | Calor suave y progresivo | Calor intenso y envolvente |
La sensación: qué se nota en cada una
En la de infrarrojos el aire no quema al respirar. El calor llega a la piel de forma directa y se suda poco a poco, así que las sesiones pueden ser algo más largas y tranquilas. A mucha gente que no aguanta el calor fuerte le resulta más cómoda.
La finlandesa es la sauna que conoces del gimnasio o del hotel: calor intenso, el ritual de echar agua a las piedras y el contraste con una ducha fría al salir. Es más social, porque las cabinas suelen ser algo más grandes y el ambiente se comparte.
No te vamos a prometer efectos milagrosos. Lo que la gente busca en una sauna es desconectar, sentir el calor y convertirlo en un hábito. Si tienes problemas de corazón o de tensión, estás embarazada o tomas medicación, consulta antes con tu médico.
Consumo: cuánto cuesta cada sesión
Con la luz a 0,20 €/kWh, una sauna de infrarrojos como la Apollon 2, con 1,88 kW entre paneles de cuarzo y de carbono, consume como mucho 1,4 kWh en 15 minutos de precalentamiento y 30 de sesión: menos de 0,30 €.
Una finlandesa como la Zen de 2 plazas, con estufa Harvia de 3,5 kW, necesita unos 40 minutos para calentar y luego la estufa se enciende y se apaga para mantener la temperatura. Contando una hora larga con la estufa a tope, que es el peor caso, no llega a 0,85 € por sesión. Las dos son baratas de usar; la de infrarrojos, más aún. Haz tus cuentas aquí:
¿Cuánto cuesta una sesión de sauna?
Según la potencia de la estufa o de los emisores y tu tarifa.
Orientativo: el consumo real depende del aislamiento y de la temperatura elegida.
Instalación eléctrica y espacio
Antes de comprar, mira la potencia en la ficha y enséñasela a tu electricista. Las saunas de infrarrojos de menos potencia son las más fáciles de alimentar. Las estufas de 3,5 kW en adelante necesitan una línea dedicada, y las más potentes pueden pedir conexión trifásica. ¿Y la instalación? No va incluida en el precio. Si la quieres, avísanos al hacer el pedido y te la presupuestamos aparte según tu zona y el acceso.
En espacio, la Apollon 2 ocupa 120 × 123 cm y la Zen de 2 plazas, 120 × 110 cm, las dos con 1,90 m de alto. Si tienes una esquina libre, las angulares aprovechan mejor el hueco: la Apollon 3 Angular de infrarrojos y la Zen Angular finlandesa miden 150 × 150 cm. La finlandesa necesita además una buena ventilación en la habitación.
Si prefieres ponerla en el jardín, las saunas de exterior como la Gaïa Bella son finlandesas y la estufa se elige aparte, entre las estufas de sauna. Lo que hay que prever antes de comprarla lo contamos en sauna de exterior en el jardín.
Saunas de infrarrojos y finlandesas para interior
¿Para quién es cada una?
- Elige infrarrojos si quieres sesiones frecuentes y sin esperas, gastar lo mínimo, te agobia el calor intenso o tienes poco sitio. Tienes todos los modelos en saunas de infrarrojos.
- Elige vapor si te gusta la sauna tradicional, el contraste frío-calor y echar agua a las piedras, o si la vas a compartir entre tres y seis personas.
- Si no lo tienes claro, pruébalas. En nuestros showrooms de Málaga puedes ver las dos, tocar la madera y hacerte una idea del tamaño real.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo se está dentro de una sauna?
Como referencia, sesiones de 10-15 minutos en la finlandesa, con descansos y agua entre una y otra, y de 20-30 minutos en la de infrarrojos a temperatura moderada. Empieza por lo corto, escucha a tu cuerpo y sal si te mareas. Nada de competir por aguantar más.
¿Se puede poner una sauna en un piso?
Sí. La de infrarrojos es la más sencilla porque pesa menos, calienta poco el ambiente y pide menos potencia. Una finlandesa también se puede montar en un piso si hay línea eléctrica suficiente y la habitación ventila bien. En los dos casos, comprueba las medidas de la puerta para meter los paneles.
¿Se puede echar agua en una sauna de infrarrojos?
No. Los paneles de infrarrojos no están pensados para el vapor y no hay piedras sobre las que echarla. Si te gusta el golpe de vapor, lo que buscas es una sauna finlandesa.
¿Qué mantenimiento necesita una sauna en casa?
Poco. Siéntate siempre sobre una toalla, ventila la cabina después de usarla y limpia los bancos con un paño húmedo de vez en cuando. En la finlandesa, revisa las piedras de la estufa una vez al año y cambia las que se hayan agrietado.

























